Durante una entrevista en RadioUp, el funcionario sostuvo que el verdadero núcleo de la crisis económica no radica en la carga impositiva, sino en la drástica caída de la demanda que vacía los mostradores. Esta postura marca una clara diferencia con el discurso de desregulación y eliminación de gravámenes que promueve el gobierno del presidente ultraderechista Javier Milei como receta única para la reactivación.
Para el titular de la cartera económica misionera, el diagnóstico es matemático: un comercio con ventas en retroceso seguirá enfrentando dificultades extremas para sostener su estructura, incluso si se redujeran sus obligaciones fiscales. Safrán advirtió que el problema de fondo es la pérdida de poder adquisitivo de los ciudadanos, lo que genera un círculo vicioso de menor actividad que ninguna reforma impositiva puede compensar por sí sola. En este sentido, planteó que la clave para la supervivencia de las pymes locales pasa necesariamente por recuperar los niveles de consumo interno que se desplomaron en el inicio del año.
El ministro contextualizó estas definiciones en un escenario de «vacas flacas», donde la provincia debe hacer equilibrio entre una recaudación golpeada por la recesión y demandas sociales en aumento. A pesar de la restricción de recursos, Safrán ratificó que Misiones ha decidido cuidar el empleo público y mantener abierta la negociación salarial, diferenciándose de los despidos masivos en el Estado nacional. Para el funcionario, sostener el salario de los estatales es, en última instancia, inyectar liquidez al mercado local para que los comercios de cercanía puedan seguir funcionando en medio de la tormenta económica.
En la misma línea, el mensaje del Ministerio de Hacienda buscó llevar previsibilidad a los proveedores del Estado, confirmando que la cadena de pagos se mantiene en un ritmo normal. Esta regularidad financiera es considerada fundamental por la gestión provincial para que las empresas contratistas no corten sus servicios ni achiquen sus plantillas de personal. Al garantizar que el Estado cumple con sus compromisos, se busca amortiguar el impacto del parate económico y evitar que la cadena de pagos privada se rompa por falta de liquidez en las cuentas provinciales.
Finalmente, Safrán sintetizó que el rol del Estado provincial en este contexto adverso es garantizar servicios esenciales y actuar como un amortiguador de la crisis. Con el consumo como eje central de su análisis, el mensaje oficial deja claro que la prioridad no es una reforma tributaria aislada, sino una política macroeconómica que permita volver a poner dinero en el bolsillo de la gente. Mientras el escenario nacional sigue marcado por la incertidumbre, Misiones apuesta a sostener su dinámica económica interna como la única vía real para una recuperación que todavía se percibe lejana.

