Según los datos de la última Encuesta de Supermercados, las ventas en la provincia registraron en enero una caída interanual real del 7,6%, una cifra que supera ampliamente el promedio país y enciende alarmas en el sector comercial local. El informe detallado por Vox Populi revela que, mientras a nivel nacional la baja fue de apenas un 1,2%, el impacto en la tierra colorada triplicó esa tendencia, reflejando una fragilidad mayor del mercado interno provincial.
La brecha de desempeño sitúa a Misiones en una posición desfavorable incluso dentro de la región del NEA, donde otras jurisdicciones mostraron retrocesos mucho más moderados. Mientras Chaco cayó un 1,1%, Corrientes un 2,9% y Formosa un 6,1%, el indicador misionero del 7,6% expone una dinámica particularmente adversa para el bolsillo de los consumidores locales. Este escenario de recesión en las góndolas coincide con el primer trimestre de gestión del presidente ultraderechista Javier Milei, cuyo programa económico ha impactado de forma heterogénea en las distintas provincias argentinas.
En términos de facturación, los supermercados de Misiones alcanzaron ventas por 25.307 millones de pesos durante el primer mes del año, lo que representa solo el 1,1% del total nacional. Sin embargo, el dato que más preocupa a los analistas es la caída del 4,6% en las ventas por metro cuadrado, un indicador que mide la eficiencia y la intensidad del consumo en los puntos de venta. Esta pérdida de volumen de compra contrasta con el crecimiento registrado en provincias como Neuquén (4,8%) o San Luis (3,2%), que lograron mantenerse en terreno positivo a pesar del contexto general.
El análisis por rubros dentro de los establecimientos misioneros muestra un comportamiento defensivo por parte de las familias, que priorizan alimentos básicos sobre otros bienes. Las ventas de carnes crecieron un 18% y las de frutas y verduras un 9,3%, pero estos incrementos no fueron suficientes para compensar el desplome en categorías de mayor peso. Las bebidas cayeron un 9,3%, los lácteos un 5,7% y los productos de almacén un 2,2%, lo que demuestra que el ajuste en el consumo hogareño está afectando incluso a productos esenciales de la canasta básica.
Este panorama configura un inicio de año sumamente complejo para el comercio misionero, que debe lidiar con una de las peores evoluciones de ventas en todo el territorio nacional. La combinación de una baja participación en el total país y una caída interanual pronunciada sugiere que la recuperación del consumo local podría ser más lenta que en otros distritos. Para Vox Populi, estos números reflejan la profundidad de una crisis que no solo reduce la facturación de las empresas, sino que altera drásticamente los hábitos de compra de los ciudadanos en un entorno de alta incertidumbre.

