Este incremento es el reflejo de una nueva actualización generalizada en los surtidores de Posadas, donde las pizarras de YPF, Shell y Axion consolidaron subas de hasta el 6,5% en menos de un mes. Según el relevamiento de precios actualizados, completar un tanque de 55 litros con nafta súper en un auto mediano ya supera la barrera de los $102.000, un gasto que se encareció más de $6.000 en apenas tres semanas.
El ajuste más marcado del período se registró en las estaciones de YPF del microcentro posadeño, donde la nafta súper saltó de $1.744 a $1.857 por litro, marcando un incremento del 6,5%. En el segmento premium de la petrolera estatal, la Infinia se posicionó en los $2.025, mientras que el mayor movimiento nominal dentro de la marca se dio en el Infinia Diésel, que subió $100 por unidad para fijarse en $2.124. Estos movimientos confirman una tendencia alcista que, a diferencia de meses anteriores, ha mostrado una coordinación directa entre las principales operadoras del mercado local.
En las estaciones de bandera Axion, la nafta súper alcanzó los $1.849, lo que implica un ajuste del 5,6%, mientras que su línea Quantium se ubicó en $2.099. Por su parte, Shell aplicó correcciones que llevaron su nafta súper a los $1.899 y el gasoil común a $1.978. La versión V-Power Diésel de esta última firma se consolidó como la opción más costosa del mercado de Posadas, alcanzando los $2.201 por litro, lo que eleva el costo de llenar un tanque de 80 litros a un total de $176.080.
La comparativa de precios entre las compañías muestra que, a pesar de los aumentos, Axion ofrece actualmente la nafta súper más económica de la ciudad a $1.849, seguida de cerca por YPF. En el segmento de combustibles premium, YPF mantiene la opción de menor costo con la Infinia a $2.025, mientras que las versiones de alta gama de Axion y Shell superan los $2.100 por litro. Esta dispersión de precios obliga a los conductores a un monitoreo constante, dado que las diferencias por carga completa entre una marca y otra pueden variar en varios miles de pesos.
El impacto en el bolsillo de los misioneros es directo y se manifiesta en cada paso por el surtidor. Mientras que en febrero completar el tanque de un vehículo estándar demandaba cerca de $96.000 en promedio, los valores actuales han empujado ese costo operativo por encima de los seis dígitos en prácticamente todas las banderas. Los datos confirman que, tras un inicio de año con movimientos dispares, las petroleras han unificado el rumbo de sus actualizaciones, presionando sobre los costos de logística y transporte en una región donde el combustible es un insumo crítico para la actividad económica.

