El informe oficial, difundido este martes en medio de la crisis institucional por la renuncia de Marco Lavagna al frente del INDEC, revela que la presión sobre el bolsillo de los misioneros fue impulsada principalmente por los servicios básicos y la comida. En el Noreste, la división de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles registró un salto del 9,4%, donde el apartado específico de Electricidad, gas y otros combustibles se disparó un 13,0%. Este incremento refleja el peso de los ajustes tarifarios en las provincias del norte, que enfrentan costos de energía muy superiores a la media nacional.

Lo datos inflacionarios de enero para Misiones son durísimos.
En cuanto al rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas, la suba regional fue del 4,8%, situándose por encima del 4,7% nacional. Lo más alarmante para la canasta familiar en el NEA fue el comportamiento de los productos frescos: las verduras, tubérculos y legumbres treparon un 19,0%, mientras que las carnes y derivados subieron un 5,1%. Estas cifras han generado una fuerte expectativa sobre el próximo reporte del INDEC, ya que el encarecimiento de los alimentos básicos impacta directamente en la valorización de las canastas que miden la indigencia y la pobreza.
Tras conocerse el IPC, la mirada social y política está puesta ahora en el próximo jueves 12 de febrero, fecha en la que el organismo publicará la Canasta Básica Total (CBT) y la Alimentaria (CBA). Estos datos son críticos para el Noreste, dado que el aumento en los servicios y alimentos básicos sugiere que los ingresos necesarios para no caer bajo la línea de pobreza habrían sufrido un incremento sensible durante el primer mes del año. A nivel país, las menores variaciones se dieron en Educación (0,6%) y Prendas de vestir (-0,5%), rubros que poco alivian el costo de la supervivencia diaria.

Los aumentos de la era libertaria pese al ajuste y retiro de pesos de la calle.
La incertidumbre sobre el futuro de las mediciones oficiales añade tensión al escenario. La salida de Lavagna se vincula con la decisión oficial de descartar el nuevo sistema de IPC que ya estaba diseñado, lo que podría dilatar la implementación de metodologías actualizadas hasta el año 2030. Mientras tanto, con una inflación núcleo nacional del 2,6% y precios estacionales volando al 5,7%, los ciudadanos del NEA aguardan con preocupación los nuevos valores de las canastas básicas, que terminarán de definir la magnitud del impacto social en la región.

