Manuel García-Mansilla ya es miembro de la Corte Suprema gracias a un DNU de Milei y había advertido la semana pasada que la única forma de sacarlo del Supremo Tribunal era con un juicio político.
La decisión de los radicales se tomó luego de que el jefe de bloque, Eduardo Vischi, se reuniera por la tarde del martes con Santiago Caputo y el viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
Si bien la postura que le acercaron a Vischi tanto Caputo como Amerio fue de dilatar aún más los tiempos y conseguir aire para restarle fuerza a la embestida contra los pliegos, el correntino no logró imponer el petitorio en su cada vez menor área de influencia.
Más allá de esa intención, la bancada radical no genera confianza y puede hacer que el escenario cambie rápido; mucho menos la genera Vischi que viene de protagonizar un escándalo en la Cámara alta por haberse dado vuelta a la hora de votar la creación de la comisión investigadora por el criptogate LIBRA.
A horas para la sesión, pactada para las 14, al oficialismo le quedan pocas alternativas para obturar el rechazo a los pliegos y la de boicotear el arranque de la sesión a través de la falta de quórum sigue siendo una.
El panorama para esa jugada sigue siendo complejo porque, para plasmarla, debería encolumnar a todos los dialoguistas y rescatar algún voto del bloque Convicción Federal, que ya se mueve con independencia de la ex presidenta Cristina Kirchner.
Además, la Agencia Noticias Argentinas pudo confirmar que la senadora Alejandra Vigo, integrante del espacio Las Provincias Unidas, prestará quorum para iniciar la sesión y rechazará a García-Mansilla y Lijo.
Se trata de una senadora dialoguista y del bloque de Carlos Espinola, de gran vínculo con Caputo.
El interbloque peronista de José Mayans -con Convicción Federal adentro- llega a una base de 34 bancas y se les sumarían los otros impulsores de esta sesión, los solistas porteños Guadalupe Tagliaferri (PRO) y Martín Lousteau (UCR).
Con Vigo ya adentro, podrían plegarse el Pablo Blanco (Tierra del Fuego) y así el rechazo a los pliegos alcanzaría el número mágico de 37.
De habilitarse la sesión, ese grupo tendrá que reunir solo 25 votos para obturar los dos tercios, si es que al momento de la votación están los 72 senadores sentados.
Para mañana a las 18, Mayans tenía planificado reunir a su tropa; mantiene la postura de tener unos 20 votos para rechazar a Lijo -necesitaría sí o sí de otros apoyos para llegar a los 25- y le sobrarían para García-Mansilla.

