Internacionales / Política | Estados Unidos elimina a la opositora Corina Machado de las decisiones para una transición en Venezuela

En un giro sorpresivo que redefine el tablero geopolítico regional, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, confirmó que la Casa Blanca priorizará el diálogo con la actual estructura de poder en Caracas encabezada por Delcy Rodríguez, mientras se espera que este lunes Nicolás Maduro comparezca formalmente ante un tribunal federal en Nueva York. La administración de Donald Trump considera que, tras la captura del líder venezolano, la estructura de María Corina Machado carece de la presencia territorial necesaria para gestionar el aparato estatal, calificando como "prematura" cualquier discusión sobre un proceso electoral inmediato en el país caribeño.

La cita clave en Manhattan

Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, serán presentados este lunes a las 12:00 (hora local) ante el juez federal Alvin K. Hellerstein en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Desde su llegada bajo custodia a la base aérea Stewart, ambos han permanecido recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, una prisión de máxima seguridad. En esta primera audiencia, se procederá a la lectura formal de los cargos que incluyen conspiración para narcoterrorismo e importación de cocaína, delitos por los cuales la justicia estadounidense ya ha adelantado que solicitará la detención preventiva sin derecho a fianza.

El pragmatismo de Washington y el control efectivo

A pesar de los elogios personales hacia Machado, Rubio fue tajante al señalar que la realidad del control institucional en Venezuela reside hoy en figuras como Rodríguez. Según el funcionario, la actual presidenta encargada es vista por la administración Trump como una interlocutora con la que «se puede trabajar» para garantizar intereses de seguridad nacional y la estabilidad del flujo energético. Esta estrategia busca resolver el vacío de poder inmediato trabajando con quienes mantienen el control real sobre la burocracia y las fuerzas de seguridad, desplazando las expectativas de una restitución política rápida liderada por la oposición.

Fractura internacional y el rol de Argentina

Mientras Washington avanza, un bloque de seis naciones liderado por España, Brasil y México lanzó un comunicado conjunto condenando la intervención militar y denunciando la ilegalidad de la captura de Maduro, postura a la que se han sumado países europeos como Italia. Este rechazo multilateral subraya la preocupación por la soberanía de los recursos naturales y la estabilidad regional. En contraste, Javier Milei, el presidente ultraderechista, ha sido uno de los pocos líderes en sintonía total con la estrategia de Trump, avalando la vía de los hechos consumados y distanciándose de la búsqueda de una salida pacífica mediada por la ONU que proponen sus vecinos sudamericanos.