Argentina / Social Politik | Año nueva, vida nueva: Macri sin PRO ni Juliana. ¿La tercera es la vencida?

En el circo político argentino, donde los divorcios son tan predecibles como las promesas electorales, Mauricio Macri anuncia su separación de Juliana Awada tras 15 años de matrimonio.

Año nueva, vida nueva, dice el manual de los ex presidentes reciclados. Pero ojo: no es solo un adiós conyugal. Macri ya se divorció del PRO –ese partido que fundó como un juguete personal y que ahora lo mira con recelo–, y antes, de su primer amor político, el menemismo light. ¿La tercera es la vencida? Ojalá, porque el tandilense acumula rupturas como millonarios offshore.

Imaginemos la escena: Macri, el eterno CEO de la patria, firma papeles en un estudio jurídico de Recoleta mientras sueña con su tercer mandato. «¡Libre al fin!», exclama, como un adolescente escapando de la escuela. Juliana, la ex primera dama impecable, posa para las cámaras con esa elegancia que grita «yo no soy política, soy fashion». ¿Y los hijos? Herederos de un imperio familiar que incluye corporaciones y algún que otro escándalo, entre ellos la eterna deuda del Correo Argentino, testigos mudos.

Pero vayamos al fondo satírico: Macri, el hombre de los «cambios» que no cambiaron nada, divorciado tres veces en la vida pública. Primero, de su juventud peronista-kirchnerista (ups, ¿o era anti?). Segundo, del PRO, que lo dejó varado como un Fiat 600 en la Panamericana cuando Javier Milei lo eclipsó con su motosierra. Tercero, de Juliana, la «dama de hierro» que bancó heladeras vacías y tarifazos con una sonrisa de catálogo. ¿Motivos? Rumores de «diferencias irreconciliables», como en todo divorcio argento: él quiere volver a la Casa Rosada, ella prefiere París y Milán.

Políticamente, es un gol en contra propio. Macri, que ya perdió con Alberto Fernández en 2019, ahora queda como el eterno soltero de la política: sin partido fuerte, sin esposa trofeo y con La Libertad Avanza robándole el voto PRO. ¿Se anima a un cuarto matrimonio? ¿Con Massa? ¿Con un reality de Netflix? En Misiones desde donde casi fue senador nacional gracias a su amigo Ramón Puerta y donde el cooperativismo resiste a los CEOs, nos reímos: Macri divorciado es como un rey sin corona, un balotaje sin segunda vuelta. Año nuevo, Macri nuevo… o el mismo de siempre, buscando inversores para su próximo fracaso.

Mauricio Macri, 67 años, ex presidente (2015-2019), acumula cargos como un coleccionista: intendente de Buenos Aires (2007-2015), diputado nacional, presidente del Boca Juniors y líder del PRO hasta su implosión reciente. Matrimonios: tres. Primero, con Ivonne Bordeu (1981-1991). Segundo, con Isabel Menditeguy (1994-2005). Tercero, Juliana Awada (2010-2025). Sus rupturas reflejan su carrera: del peronismo juvenil al macrismo neoliberal, del PRO a la soledad política post-Milei. Hijos como herederas de un legado controvertido: devaluaciones, endeudamiento récord y un divorcio que coincide con su aislamiento partidario. ¿Vuelve en 2027? La tercera boda política podría ser la vencida… o el ridículo final.
💕Una relación que no prosperó, aunque duró cinco años.
Después de Isabel Menditeguy llegó a la existencia de Mauricio Macri Maria Laura Groba (“ Malala», para su círculo íntimo), una mujer de muy bajo perfil, elegante y distinguida en sus formas. Oriunda del coqueto barrio porteño de Recoleta, estudió en la Escuela Argentina Modelo (vinculada con el Opus Dei) y el colegio Jesús María. Sabe cuatro idiomas: además de castellano, habla francés, inglés e italiano. Claro que el conocimiento de éste último está relacionado con su ex pareja: “ Malala ” estuvo casada con el diplomático italiano Vicenzo Palladino, con quien tuvo un hijo .
Se conocieron con Mauricio Ambos en el verano de 2005,cuando ella alquiló un departamento para pasar la temporada junto a su hijo Mateo en Punta del Este. Luego, ya en el otoño, se reencontraron en un conocido gimnasio porteño al cual Macri asistía varios días a la semana.
Todo parecía indicar que sería la primera dama del intentende porteño, pero por esas cosas de la vida, en 2010 se esfumó. Casi en simultáneo ingresó Jualiana a la glamorosa vida amorosa de Mau.

En detalle, los hijos de Mau
Mauricio Macri tiene cuatro hijos de dos madres distintas, reflejo de sus matrimonios fallidos. Los tres mayores -Agustina, Gimena y Francisco- nacieron del primer enlace con Ivonne Bordeu, hija de un automovilista y parte de la alta sociedad porteña.
Agustina Macri es la hija mayor de Mauricio Macri e Ivonne Bordeu, nacida en 1984. Socióloga por la UBA, cineasta formada en Barcelona. Dirigió «Soledad» (2018) y mantiene bajo perfil, alejada de política. Está en pareja con Bernardita Barreiro; ex alumna del Northlands.
Gimena Macri es la segunda hija del mismo matrimonio, nacida en 1989. Artista plástica reconocida, casada con Pablo Siquier (desde 2020). Madre de Alfredo (2022), primer nieto de Macri. Cultiva vida privada, enfocada en pintura y familia.
Francisco Macri es el único varón de Ivonne Bordeu y Macri, nacido en 1993. Cineasta, dirigió documental sobre Fangio para Netflix (2020). Ex rugbier, evita empresas familiares y política; perfil bajo en artes audiovisuales.
Antonia Macri es la hija menor con Juliana Awada, nacida en 2011 (15 años). «La mimada» familiar, aparece en redes y eventos públicos con padres. Gran diferencia de edad con hermanos; vida bajo reflectores mediáticos.

Juliana Awada, 52 años, diseñadora de moda, ex primera dama (2015-2019). Nacida en Buenos Aires en familia de inmigrantes sirios, fundó su marca homónima. Casada con Macri desde 2010, madre de Antonia. Elegante y discreta, evitó escándalos durante el gobierno macrista pese a tarifazos y crisis. Posó como ícono fashion, pero ahora divorciada, apunta a París. Biografía impecable: de la alta sociedad a la Rosada, sin cargos políticos. ¿Libre para brillar sin política?
Juliana Awada tiene dos hijas: Valentina Barbier (22), de su primer matrimonio con el belga Bruno Barbier, quien vive en Europa estudiando Administración de Empresas, y Antonia Macri, la hija que tiene en común con el expresidente Mauricio Macri, nacida en 2011.
Detalles sobre sus hijas:
Valentina Barbier es descripta como elegante y comparte momentos y eventos con su madre en Argentina y Europa.
Antonia Macri comparte su vida con su madre y padrastro, y ha sido vista con ellas en eventos y vacaciones familiares.
Juliana Awada y Mauricio Macri se separaron de común acuerdo a finales de 2025, aunque pasaron las fiestas juntos y mantienen una buena relación familiar, incluyendo a Valentina y los hijos de Macri de relaciones anteriores, formando una familia ensamblada.