Violencia en un clima de tensión económica
Las frases intimidatorias aparecieron en un momento de extrema sensibilidad para la actividad agraria: el inicio de la etapa de discusión del precio del tabaco. Mientras los colonos aguardan definiciones sobre cuánto cobrarán por su producción, las referencias explícitas a posibles hechos de violencia encendieron las alarmas. El contenido del audio fue cuestionado no solo por su gravedad intrínseca, sino por el clima de temor que busca sembrar en un escenario ya golpeado por la crisis económica y la caída de ingresos que afecta a las economías regionales.
Perfil político y defensa del modelo nacional
El protagonista de la polémica no es un actor desconocido en la provincia. En diversas intervenciones mediáticas recientes, el productor había advertido sobre el sufrimiento de los colonos, pero siempre desde una postura abiertamente antikirchnerista y alineada con las políticas de desregulación nacional. Su participación como candidato en el Partido FE —espacio que en 2024 acompañó protestas y se vinculó estrechamente con el discurso libertario— marca una contradicción que sus propios pares señalaron: el uso de métodos violentos para reclamar contra una institución clave del sector mientras se defiende un modelo político que pregona el orden.
El rechazo de sus propios pares
Tras la viralización, el repudio fue unánime. La Comisión de Tabacaleros Autoconvocados difundió un comunicado rechazando «enérgicamente» los dichos, calificándolos de irrepetibles e inadecuados para el momento de crisis que atraviesa el agro. «Nuestro objetivo es luchar por un mejor precio para el producto de nuestras chacras, no sembrar miedo ni violencia; la quema de cosechas no es una solución, es un daño para todos», expresaron los referentes. En un escenario donde la rentabilidad está en juego, los productores marcaron un límite ético, dejando claro que la desesperación no habilita las amenazas contra la infraestructura que sostiene la actividad.

