Argentina / Política | Crisis de pañales en Misiones: Abuelos del PAMI desamparados por la desregulación de Milei y la inacción local

La promesa de una modernización del PAMI en la distribución de pañales para adultos mayores se ha convertido en una pesadilla humanitaria en Misiones, con miles de jubilados sufriendo la falta de un insumo esencial. Desde que se implementó el nuevo sistema de PAMI a principios de junio, la situación es crítica: solo 700 de los 2.700 afiliados que solicitaron pañales en la provincia han recibido sus entregas. Esta grave desorganización, denunciada por ATE-PAMI, no es un mero "ajuste" técnico, sino una brutal consecuencia de las políticas de desregulación impulsadas por la administración ultraderechista de Javier Milei, mientras la gestión local parece hacer oídos sordos al clamor de los más vulnerables.

La desidia nacional y el calvario de los abuelos

La alerta resuena a nivel nacional. Ramón Farías, coordinador de ATE-PAMI, confirmó a Tiempo Argentino que Misiones no es un caso aislado; «en varias provincias, los faltantes afectan a más de la mitad de los beneficiarios», señalando a Chaco, La Rioja, Tucumán, San Luis, San Juan y Jujuy con problemas similares.

La denuncia es categórica: «Los geriátricos están completamente desabastecidos, no hay stock ni entregas programadas, y eso atenta contra la dignidad de nuestros adultos mayores».

En este contexto de profunda crisis, la gestión del PAMI en Misiones parece sumida en la inacción o, al menos, no logra dar respuestas efectivas y urgentes. La figura de Samantha Stekler, actual directora ejecutiva del PAMI Misiones, adquiere una relevancia particular. Stekler, además de su cargo actual, es una diputada provincial electa por La Libertad Avanza, el partido del presidente Javier Milei.

Su posición dual y la cercanía ideológica con la administración nacional levantan interrogantes: ¿Cuál es su margen de acción real? ¿Y por qué, con un pie en la gestión y otro en la legislatura, no se han articulado respuestas más contundentes y eficaces ante esta crisis humanitaria que afecta directamente a los jubilados de su propia provincia? Su asunción como diputada provincial el próximo 10 de diciembre no hace más que diluir la urgencia de su actual rol en PAMI, dando la impresión de que su atención está dividida entre la crisis presente y su futuro político.

El nuevo sistema, presentado como una modernización que buscaría «ahorrar $5.000 millones anuales y evitar intermediarios», con la entrega domiciliaria a cargo de Urbano Express Argentina S.A., se ha revelado como un fracaso logístico con consecuencias devastadoras. Las fallas en la entrega, la ausencia de respuesta a los reclamos y la imposibilidad de corregir errores de domicilio están dejando a miles de personas mayores sin este insumo clave.

Para muchos, particularmente en las zonas rurales o con movilidad reducida, el requisito de comunicarse con el 138 o acercarse a una agencia es, en sí mismo, un obstáculo insalvable. «En gran parte del interior de Misiones los afiliados no solo no reciben los productos, sino que tampoco tienen a quién reclamarle directamente. La situación es angustiante», señaló una delegada de ATE-PAMI consultada por Tiempo Argentino. El supuesto ahorro del Estado se traduce en un costo humano incalculable para quienes más necesitan la asistencia.