Argentina / Misiones / Arte | El festival Mujeres Tierra Roja (MTR) estrenó acogedor escenario para una muestra sublime

Después de varias ediciones en el Jardín Botánico de Posadas, la productora artística Miuki Madelaire eligió al Museo Regional Aníbal Cambas y el Parque República del Paraguay para un despligue inusitado de propuestas durante16 horas. El sábado 8 fue una jornada de información e inspiración para vivir mejor y proteger nuestra cultura y biodiversidad

A las 8:30 un repertorio misal del barroco latinoamericano que esremeció durante el acto de apertura, y también a los que paseaban por el Parque Paraguayo. A la medianoche, los más fervorosos seguían ahí, bailando con música de sintetizadores, bajo los árboles y la luna llena, en la explanada del museo.

Miuki Madelaire con Rolando Kegler, presidente de la Junta de Estudios Históricos de Misiones, de quien depende el Museo Regional Aníbal Cambas

El festival MTR es símbolo del mundo ideal según Miuki Madelaire, que lo produce y lo comparte. Creativa, productora, y declarada por la Cámara de Representante de la provincia Embajadora Social, Cultural y Artística de Misiones, Miuki concreta cada año un encuentro trinacional donde mujeres de la Argentina, Brasil y Paraguay llevan sus saberes, intercambian y comparten con toda la comunidad, con el foco puesto en proteger la biodiversidad y la cultura de este útero de tierra colorada, en la Mata Atlántica que une los tres países. Y en brindar información e inspiración para vivir mejor.

En esta edición, las científicas nerds de la naturaleza se juntaron a dar maratones de charlas. Y se codeaban con maestras de cestería mbyá guaraní, terapeutas holísticas, rockeras vegetarianas y productoras agrícolas. Desde artesanas del ñandutí hasta médicas de salud regenerativa, desde músicas hasta campesinas, desde cocineras hasta facilitadoras de terapias alternativas, pasando por diseñadoras, escritoras y bailarinas, todas trajeron sus maravillas al festival, que se desarrolló tanto en el Museo Aníbal Cambas (charlas, talleres, actividades de bienestar, shows musicales y visitas guiadas para chicos) como en el Parque Paraguayo (la gran feria regional de productos, servicios y gastronomía).

Con el tema Modo Raíz: conexión real activada, esta séptima edición animó a la comunidad a dejar de lado los teléfonos, las pantallas, para conectar en la vida real.

EN NÚMEROS
✔7° EDICIÓN DEL FESTIVAL, QUE SE INICIÓ EN 2017.
✔16 HORAS ININTERRUMPIDAS DE FESTIVAL.


✔31 DISERTANTES, TALLERISTAS, FACILITADORAS Y GUÍAS, TANTO DE POSADAS COMO
LLEGADAS DESDE DISTINTOS PUNTOS DE MISIONES, PARAGUAY Y BRASIL.


✔59 STANDS DE ARTESANIAS REGIONALES, LIBROS, FITOCOSMÉTICA, AGRICULTURA FAMILIAR, GASTRONOMÍA LOCAL Y SERVICIOS.
✔143 ARTISTAS.
✔6.000 ASISTENTES ROTATIVOS DURANTE TODO EL DÍA, ENTRE LAS 9 DE LA MAÑANA Y LA MEDIANOCHE.

Tendencias MTR 2025
EL MUSEO VIVO.
El Museo Regional Aníbal Cambas fue gran ejemplo de una de las últimas tendencias en gestión cultural: los museos vivos, donde se entrecruzan el pasado y el presente.

Con aportes creativos, como la visita guiada Explorador del mundo guaraní, donde los chicos conocieron de cerca las costumbres ancestrales mbyá guaraní, armando incluso sus propias “lanzas”.

Y con una producción de fotos de moda de vanguardia (de los estudiantes de la EPET 2) posando con los apyká: muchos aprendieron ayer que esos bellísimos bancos tallados en madera con formas de animales, diseño mbyá guaraní, guardaban significados rituales.

El director del museo, Alejandro Miravet, expresó sobre MTR 2025: “El público se mostró impresionado gratamente por todo lo visto y, en nuestro caso, MTR es un producto genuinamente provincial, inclusivo, con profundo respeto por los pueblos originarios, por la etnia guaraní, por lo que responde a los objetivos de nuestra casa: conservar, proteger y enriquecer aquello que nos pertenece e identifica cultural e históricamente. Miuki Madelaire, al concedernos la posibilidad de incluir a MTR en nuestra agenda, también facilitó no solamente que muchísimas personas tuvieran por primera vez su experiencia en el Cambas, sino que otras refrescarin un conocimiento distante, de la infancia”..

LA PRESENCIA MBYÁ GUARANÍ fue fuerte y bienvenida en todos los sectores del festival.

● Deslumbró el coro de niños Tabá Mirí Mbaepo (El sonido del pueblo pequeño), de la comunidad Tabá Mirí, de San Ignacio. Con vestuario de animales autóctonos y la dirección del cacique Germán Acosta, le cantaron a Ñamandú, el Sol; la Canción del Mandubí (el maní) y “Vamos a ir todos juntos”.

● La artesanía se lució con Clementina González, de la comunidad Yraká Mirí, de Concepción de la Sierra, donde compartió la técnica de cestería con tacuara, el forrado de objetos con tacuarembó y el teñido natural a base de plantas. También tuvo su stand en la feria, con el proyecto Artesanía Kerechu.
● En el puesto de al lado, estaba Tatiana, artesana de la comunidad Ka ‘Aguy Poty, de Aristóbulo, con sus colgantes y esculturas en madera, móviles con caracoles del arroyo, más cestería y demás obras maestras de la artesanía mbyá guaraní.
● Otras visitantes frecuentes de la feria son las ceramistas de Entre Mujeres y el Barro, con sus piezas de barro ñaú.
● En un espacio de entrevistas en la feria, también charlaron con Miuki jóvenes campesinas mbyá guaraní de la comunidad de Santa Ana Mirí, contando su vida en la chacra agroecológica Kaá Porá, especializada en cultivo de hongos.

LAS NUEVAS GENERACIONES, que en definitiva son los mayores destinatarios del festival, protagonizaron también en los escenarios: después de la apertura oficial con el coro de niños Tabá Mirí Mbaepo (El sonido del pueblo pequeño), al atardecer se sumaron el desfile de moda con diseños de alumnos de la E.P.E.T. 2 (Estructuras efímeras, con el concepto de detener el tiempo y habitar el instante donde la naturaleza y la indumentaria se vuelven una), la obra Leyenda del Mburucuyá por Lugar de Estrellas (elenco de danza libre, canto y expresión corporal, integrado por jóvenes con discapacidad) y la Escuela Circense Aruna, con acrobacias y trajes de animales llegados desde Garupá.

ESCENARIO FEMENINO
La música estuvo al orden del día (o de la noche) con un line-up de jóvenes músicas misioneras que hicieron bailar a la concurrencia hasta la medianoche. Arrancó Luna de la Rosa, con su música latinoamericana de raíz nativista; siguieron Ronda y Cecilia Moya, con su rock y pop indie, sensible y tropical; luego Andrea Dulko, a puro rock, reviro, punk y jazz; y cerró Zencilia Ming con su música electrónica de sintetizadores analógicos, para hacer bailar a todos los que a la medianoche se resistían a irse.

Un recordatorio de Miuki: “Vivimos dentro de un cofre de tesoros. Pisamos amatistas, cuarzos rosas… Somos una tierra rica en todo sentido. MTR celebra esto y también nuestros orígenes. Somos únicos en el mundo, con tantas colectividades viviendo en paz. Acá se puede vivir en paz, y se siente”.
Esta vez, la magia de MTR fue tan fuerte que hasta se conjuró al ciclón, que ni se animó a presentarse.