En un país donde el ajuste fiscal es dogma, Javier Milei encuentra siempre una grieta para soltar billetes. Esta vez, el turno es para Rogelio Frigerio, gobernador de Entre Ríos, quien recibe un «anticipo financiero extraordinario» de hasta $220.000 millones del Tesoro Nacional vía Decreto 922/2025, publicado el 29 de diciembre. Oficialmente, para «cubrir gastos corrientes y equilibrar las cuentas». En la práctica: ¡para endeudarse hasta las cejas!
La noticia irrumpió tras la aprobación del Presupuesto 2026. Frigerio, exministro de Macri y eterno sobreviviente político, aplaudió el gesto como un «apoyo clave» ante la «sequía y caída de coparticipación». Pero los números no mienten: Entre Ríos ya prepara un bono por hasta USD 500 millones en Nueva York, con bancos como Nación y Galicia ávidos de letras provinciales a tasas del 40% anual. Deuda que salta a cifras astronómicas, mientras el déficit nacional supuestamente se «licúa».
Milei, el profeta del déficit cero, predica austeridad pero practica el federalismo selectivo. Mientras jubilados esperan el ajuste por inflación y provincias como Misiones mendigan migajas, Entre Ríos –bastión macrista– recibe champagne fiscal. Misiones, bajo Hugo Passalacqua, acumuló solo $19.000 millones en ATN durante 2025, empatando con Entre Ríos pero con un presupuesto provincial de $3,1 billones que prevé un déficit del 9,5% (297.000 millones) por recortes nacionales en coparticipación ($73.000 millones menos según CFI) y transferencias no automáticas. En junio, Misiones recibió apenas $464 millones en no automáticas, la menor del NEA.
Frigerio, con su sonrisa de tiburón, agradece y promete «inversiones». ¿En qué? Carreteras fantasmas, subsidios a sojeros y bonos para pagar intereses. En Misiones, cooperativas yerbateras y productores luchan sin salvavidas: Passalacqua reclama ATN y obra pública a Santilli, pero recibe gotas mientras Nación prioriza aliados. Esto no es ayuda; es hipoteca sin condicionalidades. El gobierno nacional adelanta fondos vía ATN, pero Entre Ríos los usa para maquillar cuentas y salir a mercado.
Esto apesta a clientelismo 2.0. Milei critica el «modelo K» de subsidios, pero arma su circo: ayuda a aliados para que se hundan en deudas que rescatará el Estado. En Misiones, con presupuesto ajustado al 24% de crecimiento pero sin discrecionales nacionales, el contraste duele: yerba, té y forestales sin champagne, solo ajuste. Frigerio baila, Entre Ríos se endeuda; Passalacqua armoniza, Misiones resiste. ¿Próximo acto: más para Jorge Macri?
Mientras la inflación galopante (proyectada 25% para 2026) hipoteca el futuro, la ironía máxima: el libertario financiando despilfarro provincial. ¿Vos pagás?

