Esta movida financiera se produce en un contexto de reestructuración global donde los fondos Blackstone y EQT adquieren el grueso del grupo, pero dejan la unidad argentina como una operación independiente lista para ser transferida a un nuevo dueño.
La filial local, que opera bajo la sociedad Urbaser Inversiones Argentina SL, es un activo de alto rendimiento que emplea a unas 3.500 personas y genera ganancias brutas (EBITDA) cercanas a los 80 millones de euros anuales. En la tierra colorada, la cara visible de este gigante es Servicios de Aguas de Misiones S.A. (SAMSA), empresa que desde 1999 gestiona la red de saneamiento y cuya transformación técnica y financiera ha dependido históricamente del respaldo de la casa matriz que hoy busca retirarse del mercado local.
A diferencia de otros modelos de privatización, SAMSA opera bajo un esquema de concesión donde todas las inversiones, maquinarias y mejoras ejecutadas durante el contrato revierten al Estado misionero al finalizar el vínculo. Esto otorga una relevancia institucional crítica a la venta de Urbaser, dado que el nuevo comprador heredará no solo el negocio de recolección y tratamiento de residuos en Buenos Aires, sino también la responsabilidad de mantener el suministro de agua potable para los vecinos de la capital provincial y sus alrededores.
Actualmente, Platinum Equity -propietario de Urbaser desde 2021- busca maximizar sus ganancias con esta desinversión, tras haber segregado los activos argentinos en diciembre de 2023. La operación principal en Europa, valorada en 5.600 millones de euros, marca un hito en el capital de riesgo, pero deja a la periferia del grupo en una etapa de transición que será observada de cerca por los entes reguladores de Misiones, dada la naturaleza esencial de los servicios que SAMSA presta en la región.
El futuro de la gestión del agua en Posadas y Garupá entra así en una cuenta regresiva financiera, donde el «know-how» de Urbaser en economía circular y gestión de residuos industriales deberá encontrar un sucesor con igual espalda económica. Mientras se define quién pondrá los 400 millones de euros solicitados, la prioridad para la provincia seguirá siendo garantizar que el plan de optimización y las inversiones en tecnología de avanzada no se detengan ante el inminente cambio de mando en la cúpula empresarial.

