A pesar de que marzo mostró un leve alivio con la fabricación de 41.716 vehículos —un marginal avance del 0,4% interanual—, la actividad acumulada no logró compensar el flojo desempeño de los meses previos, totalizando apenas 92.346 unidades en lo que va del año.
El informe de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) destaca que, si bien la comparación contra febrero arrojó un salto del 40,8%, este incremento se explica en gran medida por la existencia de dos días hábiles más de producción. En la mirada profunda del trimestre, la industria sigue operando por debajo de los niveles de 2025, lo que marca una tendencia contractiva que preocupa a las terminales y a toda la cadena de valor.
En cuanto al comercio exterior, los datos de marzo trajeron un respiro con el envío de 26.646 unidades al extranjero, lo que representa una suba del 9,7% interanual. Sin embargo, el mercado doméstico no acompañó esta dinámica: las ventas a la red de concesionarios sufrieron una baja del 13,5% respecto al año previo, acumulando un retroceso del 12,2% en el trimestre, lo que evidencia una demanda interna que todavía no encuentra su piso.
Rodrigo Pérez Graziano, presidente de ADEFA, señaló que aunque marzo dio señales de recuperación, la urgencia hoy pasa por trabajar en la competitividad del sector. El directivo subrayó que para transformar este repunte estacional en un crecimiento genuino es vital reducir los costos estructurales y la carga impositiva local que «penaliza las exportaciones», además de optimizar los procesos operativos en conjunto con el sector público.
Hacia adelante, el panorama internacional suma una cuota de incertidumbre debido a los excedentes globales de producción y la irrupción de nuevos competidores que presionan los precios. Para la industria local, el desafío de los próximos meses será revertir la tendencia negativa del inicio de año en un contexto de alta competitividad y necesidad de reformas que alivien la presión sobre el aparato productivo nacional.

