Argentina / Política | El PRO en el laberinto: entre el auxilio legislativo y la distancia estratégica

El partido liderado por Mauricio Macri busca recuperar su identidad propia tras un comunicado dominical que marca límites claros con la gestión de Javier Milei, en medio de fuertes internas.

El PRO atraviesa una crisis de identidad que el este domingo quedó expuesta en un duro comunicado. Bajo la conducción de Mauricio Macri, el partido que hoy funciona como el principal sostén legislativo de La Libertad Avanza decidió enviar una señal de autonomía. Aunque en el Congreso actúan como un bloque aliado indispensable para que las reformas de Javier Milei prosperen, la cúpula partidaria optó por marcar «distancia crítica», reclamando por la gestión y la falta de institucionalidad en ciertas áreas del Ejecutivo.

Este equilibrio precario —ser oficialismo en las bancas pero oposición en los comunicados— busca evitar que el PRO sea absorbido por el fenómeno libertario. El texto difundido subraya la necesidad de «orden y equipo», dos conceptos que Macri considera ausentes en la estructura actual de la Casa Rosada. Sin embargo, este intento de diferenciación no fue recibido con beneplácito por todos los sectores del partido, especialmente por aquellos que, como Patricia Bullrich, abogan por una fusión total.
El PRO, partido liderado por Mauricio Macri, emitió este domingo 10 de mayo de 2026 un duro comunicado titulado «Manifiesto próximo paso», en el cual marca diferencias con el gobierno de Javier Milei y critica la gestión interna de La Libertad Avanza.
Puntos claves del comunicado:
«Acompañar el cambio no es aplaudir todo»: La frase central del documento subraya que el apoyo al gobierno no es incondicional, especialmente frente a lo que consideran acciones incorrectas.
Crítica a la gestión oficialista: Acusaron a sectores del oficialismo de actuar «con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer».
«Enemigos del cambio»: El texto menciona que el cambio tiene dos enemigos: «el populismo de siempre» y «los que frenan el cambio desde adentro».
Distancia en el caso Adorni: El comunicado se publicó en medio de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, marcando distancia sin nombrarlo directamente, pero en un contexto de respaldo de Milei al funcionario.
Análisis del «Próximo Paso»: El partido, a través del eslogan utilizado por Macri, busca posicionarse como el actor que sabe cómo llevar a cabo el cambio real (rutas, hospitales, educación) frente a la gestión libertaria.Este comunicado representa un distanciamiento de la dirigencia del PRO hacia la administración de Javier Milei.

La polémica técnica: ¿Política o Algoritmo?
La controversia escaló cuando Pablo Avelluto, exministro de Cultura de la gestión macrista y una de las voces más críticas de la alianza con Milei, arremetió contra la forma y el fondo del mensaje. A través de la red social X, Avelluto no solo cuestionó la tibieza política del texto, sino que lanzó una acusación singular: aseguró que el comunicado fue redactado con Inteligencia Artificial.


«No hay alma, no hay política, hay un prompt», sugirió el exfuncionario, señalando que la frialdad del contenido reflejaba una desconexión emocional con la militancia y la realidad social. Para Avelluto, el uso de herramientas tecnológicas para definir una postura política de tal magnitud evidencia una «vaciamiento conceptual» dentro del PRO. Esta crítica caló hondo, pues pone en duda si el partido conserva una narrativa propia o si simplemente está reaccionando de forma automatizada ante el avance de Milei.

Un aliado con pies de barro
La situación deja al PRO en una encerrona táctica. Si apoya incondicionalmente, desaparece; si se diferencia demasiado, arriesga la gobernabilidad de un proyecto que sus propios votantes respaldan. El comunicado dominical fue un intento de decir «estamos aquí, pero no somos ellos», una estrategia que Macri pule para negociar lugares en las listas de 2025.

Mientras tanto, el Gobierno de Milei recibe el apoyo en el recinto pero ignora los reproches en las redes. El PRO sigue siendo el «aliado de hierro» por necesidad mutua, aunque sus referentes más intelectuales, como Avelluto, adviertan que el partido está perdiendo su esencia humana en manos de la conveniencia técnica y electoral.

La gran pregunta: ¿El PRO logrará mantener su identidad propia en las elecciones de 2025 o terminará absorbido por el oficialismo?