La presencia eterna de un pastor de la justicia social
El martes 24 de marzo de 2026, en el Aula Magna del Instituto Montoya de Posadas, cientos rindieron homenaje a monseñor Jorge Kemerer por el Día de la Memoria, conmemorando los 50 años del golpe de 1976.

El gobernador Hugo Passalacqua colocó una ofrenda floral al busto del obispo fallecido el 29 de junio de 1998, als 89 años de edad, seguido de un minuto de silencio, y declaró: “Es un día horrible, recordar 50 años de una ferocidad increíble que se cometió en una dictadura cívico-militar […] un día terrible, pero que hay que enfrentar reflexionando”.
Intervinieron historiadores como Liliana Rojas: Kemerer “Acompañó a presos políticos y trabajó con sus familias en contexto de persecución”, y Cristian Neris: “Kemerer fue un profeta moral por su compromiso con la dignidad humana”.
El ex preso Francisco “Pancho” Perié testimonió: “Sus visitas nos daban tranquilidad […] Reivindicamos el compromiso por la memoria de nuestros 30.000 compañeros desaparecidos”.
El obispo Juan Rubén Martínez cerró con invocación religiosa; se exhibieron objetos personales de Jorge Kemerer y Joselo Schuap interpretó “Justicia vengo a pedir”.
Monseñor Jorge Kemerer fue el primer obispo de la Diócesis de Posadas, que abarcaba a toda la provincia de Misiones, entre junio de 1957 y junio de 1986, cuando se retiró por razones de edad y pasó a ser obispo emérito
Desarrolló una extensa labor pastoral, educativa y social en la provincia.
Durante la dictadura, su rol excedió lo estrictamente religioso: acompañó a presos políticos, sostuvo a sus familias y promovió acciones de contención en un contexto de fuerte represión.
Su legado también se expresa en el impulso a la educación y en la revalorización de la identidad regional, con especial énfasis en la herencia guaraní-jesuítica.
Durante la jornada, además, se exhibieron objetos personales del obispo, entre ellos su valija de viaje, como parte del reconocimiento a su trayectoria.
Posadas: la capital en pie de guerra cívica
La memoria callejera estalló en Posadas, con miles recorriendo lugares de detención identificados históricamente.
A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 ls misioners pusieron a la memoria con una carga política concreta.
La movilización con paso por ex centros de detención y sedes de fuerzas de seguridad hasta la plaza principal de la capital misionera fue un llamado a despertar conciencia sobre las libertades democráticas, el rol del Estado y la vigencia de los derechos humanos, advirtiendo señales que son motivo de alarma.
A la convocatoria respondieron organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos, familiares de desaparecidos, exdetenidos y militantes.
La marcha incluyó Jefatura de Policía, Policía Federal, la antigua Cárcel de Posadas, la sede de Inteligencia del Ejército, Gendarmería Nacional y la sede administrativa del Ejército. El cierre fue en la plaza 9 de Julio, donde se leyó un documento.
Mario Coutouné, expreso político, hermano de una desaparecida por la dictadura y militante de Política Obrera, vinculó el aniversario de los 50 años del golpe con una crítica frontal al Gobierno nacional y a lo que definió como una avanzada sobre derechos y libertades.
A 50 años del golpe, la memoria sigue siendo una forma de intervención política y que, lejos de clausurarse, el debate sobre su sentido vuelve a abrirse cada vez que el presente sigue reclamando luz sobre un pasado tenebroso: “En Misiones, 128 desaparecidos claman justicia; no permitiremos el revisionismo”, se escuchó entre otras arengas.
En el auditorio Tierra Sin Mal
Por la tarde, en el Auditorio Tierra Sin Mal de Posadas hubo un acto por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, con participación de autoridades, artistas y público. Hubo intervenciones culturales, proyecciones audiovisuales y testimonios en el marco de los 50 años del último golpe.
La actividad fue organizada por el Ministerio de Derechos Humanos de Misiones, en conjunto con la Municipalidad de Posadas, Cultura en Movimiento y el Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones (IAAviM).
En el auditorio se exhibieron cuadros con relatos históricos y frases alusivas a la fecha, mientras que en el escenario se proyectaron videos con testimonios que reconstruyen el impacto del terrorismo de Estado en la provincia y el país.
Hubo intervenciones artísticas de poetas, bailarines y músicos locales.
Se proyectó el cortometraje “Araucario”, dirigido por Sebastián Korol, que luego dialogó con el público presente. La obra, rodada en General Alvear, Misiones, en 2024, reconstruye los últimos días de los hermanos Valdimiro y Anselmo Hippler, referentes del Movimiento Agrario de Misiones desaparecidos durante la dictadura tras el operativo “Toba II”.
La jornada tuvo su cierre con la presentación de Fabián Meza, quien entregó un repertorio íntimamente ligad a la memoria y la identidad.
Oberá: el corazón obrero late fuerte, con respaldo oficial
Oberá exhibió articulación entre municipio, Concejo Deliberante y facultades de la Universidad Nacional de Misiones para sostener una agenda de memoria con respaldo institucional.
Por el clima el acto se trasladó desde la plaza de la Memoria a la Casa del Bicentenario.
El intendente Pablo Hassan subrayó el valor del “relato vivo”, especialmente para quienes no atravesaron el período entre 1976 y 1983.
De este modo la fecha en el calendario no es solo una marca conmemorativa, sino que representa una postura del Estado local, del Concejo y de la universidad sobre qué debe permanecer visible en el espacio público.
Juan Carlos Berent, ex preso político, contó con detalles las torturas que sufrió durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, en el que fue secuestrado por ser uno de los impulsores del Movimiento Agrario Misionero (MAM).
“Nos querían quebrar, me tapaban la cabeza y me golpeaban para romperme los oídos, por eso de un lado no escucho bien. Nos hacían desnudar, sentar en una silla mojada y nos picaneaban para que hablemos”, narró.
Berent estuvo detenido más de cuatro años en esas condiciones, hasta que fue liberado.
Norma Yanzat, ex presa política, llamó a no dejarse influenciar por los discursos que piden que vuelva la dictadura, “porque no tienen ni idea lo que fue”.
“No saben lo difícil que era ser joven en esa época, y más si eras mujer. No quiero repetir las aberraciones que nos hacían, pero fue un momento muy oscuro y triste. Por eso es importante tener memoria”.
En un trabajo conjunto del gobierno local, el Concejo Deliberante y las facultades de Arte e Ingeniería de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), se colocaron cuatro imágenes ilustrativas de las víctimas de la dictadura Pedro Peczak, Juan Figueredo, Susana Ferreira y Juan Zaremba en la plaza de la Memoria, junto a una placa que conmemora los 50 años.
Eldorado: fronteras de memoria compartida e institucional
En Eldorado el homenaje fue en el Espacio Memoria, Verdad y Justicia, ubicado en la Plaza Raúl Alfonsín, del barrio Gürtner, Km. 12.

La actividad fue encabezada por el Intendente Rodrigo Durán, quien estuvo acompañado por otras autridades locales y víctimas del terrorismo de Estado: Juan Domingo Perie, Maria Teresa Squeri y Ricardo Ignacio Torres.
En el lugar se procedio al descubrimiento de una placa en memoria de Claudio Manfredo Zieschank, estudiante eldoradense que fue secuestrado, desaparecido, torturado y asesinado durante la última Dictadura Cívico-Militar autodenominada “Proceso de Reorganización Nacional”.
Los presentes también depositaron una ofrenda floral en memoria de los treinta mil desaparecidos, víctimas del terrorismo de Estado en la Argentina. La corona lleva la leyenda: “Nunca Más – Memoria, Verdad y Justicia”.
“En memoria de Claudio Manfredo Zieschank (1951-1976), estudiante eldoradense secuestrado y asesinado por la última dictadura cívico-militar. Su vida y su historia son testimonio de la lucha por la Memoria, Verdad y Justicia. Nunca Más.»
Claudio Manfredo Zieschank nació el 10 de diciembre de 1951, en el seno de una familia profundamente vinculada al desarrollo de la comunidad eldoradense. Nieto del primer médico de la ciudad, el Dr. Hugo Zieschank, y de la primera Odontóloga de Eldorado e hijo de Ana María Gmoser viuda de Zieschank, fundadora del primer jardín de infantes local. Su historia está marcada por el compromiso social y el arraigo a su tierra.
Realizó sus estudios en el Instituto Hindenburg y posteriormente continuó su formación en Buenos Aires y en Alemania, donde cursó ingeniería mecánica. Durante su estancia en Europa, participó activamente en espacios de solidaridad y denuncia de violaciones a los derechos humanos en América Latina.
En marzo de 1976 regresó a la Argentina y, el día 26 de ese mismo mes, fue secuestrado al salir de su lugar de trabajo en la empresa Buxton S.A., en la provincia de Buenos Aires, convirtiéndose en una de las víctimas del terrorismo de Estado.
Su caso trascendió las fronteras nacionales, siendo denunciado ante la justicia alemana en el año 2000, e incluso motivando en 2007 un pedido de extradición del dictador militar Jorge Rafael Videla, por su asesinato, solicitud que fue rechazada por la justicia argentina.
Este miércoles 25/03 el intendente Durán entregó en la Municipalidad recordatorios a las víctimas del terrorismo de Estado al cumplirse 5O años del golpe de 1976.
Juan Carlos Berent, ex preso político, contó con detalles las torturas que sufrió durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, en el que fue secuestrado por ser uno de los impulsores del Movimiento Agrario Misionero (MAM).
Norma Yanzat, ex presa política, llamó a no dejarse influenciar por los discursos que piden que vuelva la dictadura, “porque no tienen ni idea lo que fue”.
