Dilma comenzó a definir el equipo que manejará la transición de gobierno con Lula

La presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, se reunió con los principales referentes del Partido de los Trabajadores para definir el equipo de transición de gobierno, en medio de versiones sobre diferencias con el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) del futuro vicepresidente, Michel Temer, la mayor fuerza política del país y la primera minoría en el Congreso.

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Rousseff intentó despejar parte de estas diferencias al anunciar a través de sus asesores que Temer será uno de los cuatro coordinadores del equipo de transición, un ámbito político importante pues sus miembros son considerados potenciales ministros del futuro gabinete.

Sin embargo, Temer estuvo ausente en la reunión que mantuvo el martes la candidata electa con el presidente del PT, José Dutra; con el secretario general del partido, José Cardozo, y con el ex ministro de Economía y diputado electo Antonio Palocci, los otros tres coordinadores del equipo de transición de gobierno, según informaron los medios locales Folha y O Globo.

Dutra sostuvo luego de la reunión que la participación del vicepresidente electo en el equipo es institucional sin una función definida.

El presidente del PT explicó que él negociará con los partidos políticos, Palocci se encargará del área técnica, Cardozo trabajará en estas dos áreas y Temer coordinará el grupo sin una tarea definida.

En tanto, Cardozo dijo desconocer que haya desinteligencias con el PMDB, como hizo trascender la prensa, y restó importancia a los encuentros de las últimas horas en los que no participó Temer.

“La reunión de fue informal, un balance general” del resultado de los comicios y “una conversación libre”, describió Cardozo a los periodistas apostados frente a la residencia de Rousseff, en el Lago Sur, un barrio residencial de Brasilia, según indicó la agencia de noticias ANSA.

La inclusión de Temer en la fórmula presidencial contó con el aval del presidente Luiz Lula da Silva pero fue recibida con recelo por algunos miembros de esa agrupación, ya que el vice electo fue titular de la Cámara de Diputados, aliado del gobierno de Fernando Henrique Cardoso y uno de los críticos más severos del gobierno de Lula.

Los nombres que integrarán el equipo de transición, aún no divulgados, fueron presentados hoy a Lula por la propia Rousseff, que tiene previsto comenzar a trabajar con el grupo el próximo lunes, de acuerdo con información de la agencia estatal de noticias Brasil.

En cuanto a los posibles integrantes del futuro gabinete, Lula sugirió a Rousseff la permanencia de Guido Mantenga en Hacienda, Nelson Jobim en Defensa, Fernando Haddad en Eduación y Henrique Meirelles en el Banco Central, de acuerdo con información obtenida por Folha.

Pero allegados de la presidenta electa señalaron que Rousseff tiene otros nombres para el Banco Central y que Meirelles estaría con “los días contados” en ese cargo, aunque no descartaron que el funcionario pueda ocupar otro ministerio.

Por otra parte, Rousseff estaría pensando en un técnico más que en un político para la titularidad de la estratégica Casa Civil, una especie de jefatura de gabinete.

De acuerdo con la versión de Folha la jefa de la Casa Civil será Maria das Graças Silva Foster, conocida como Graça Foster, funcionaria de carrera de Petrobras y actual directora de Gas y Energía.

La preferencia de la presidenta electa por Foster se basa en que tienen un perfil parecido y Rousseff ve en ella una especie de nueva Dilma al frente de la Casa Civil, cargo que la futura mandataria ocupó durante la gestión de Lula.

No obstante, otros nombres también se barajan para ese puesto como el propio Palocci o el actual ministro de Planeamiento, Paulo Bernardo.

En una entrevista a TV Brasil, Rousseff dio algunas pistas sobre su futuro gabinete, sobre el que sostuvo “no tener ningún problema en mantener algunos nombres” del actual equipo de gobierno.

Además, aseguró que tiene la intención de aumentar la participación de mujeres en el grupo ministerial pero no a través de cupos sino por sus capacidades.

“Tengo todo el interés en ocupar los cuadros ministeriales con muchas más mujeres, pero no voy a hacer un régimen de cupos. Si la mujeres fueran mayoría es porque serán comepetentes”, afirmó la mandataria electa.

En relación a las prioridades que tendrá el próximo gobierno, Rousseff se explayó sobre su intención de asignar mayores recursos a la Bolsa de Familia, un programa de distribución de la riqueza puesto en marcha por Lula La futura presidenta insistió, como lo anunció el domingo, que la erradicación de la pobreza será una meta central de su gobierno como “una cuestión de concepción” porque “el crecimiento económico no puede ser desvinculado de la mejora de las condiciones de vida de la población”.

Rousseff sostuvo que también dará prioridad a las reformas política y tributaria, pero que estos temas serán manejados al ritmo que imponga el Congreso, en el que la presidenta electa tiene absoluta mayoría en las dos cámaras.