Argentina / Salud | Misiones garantiza atención de cardiopatías congénitas ante desmantelamiento libertario del sector

Pese al escenario de incertidumbre y desguace que atraviesan los programas sanitarios bajo la gestión de Javier Milei, el presidente ultraderechista, el sistema de salud de Misiones busca blindar la atención de sus pacientes más pequeños. La Dra. Marcela Ivonne Woloszyn, referente provincial del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC), confirmó que, si bien la provincia seguirá brindando respuestas, existe una profunda preocupación por la desarticulación de los equipos técnicos nacionales que garantizaban la equidad en el acceso a cirugías de alta complejidad.

La alarma se encendió tras confirmarse que, desde el 1° de enero, el equipo coordinador nacional del programa sufrió una drástica reducción. Según explicó Woloszyn, jefa de Cardiología del Hospital de Pediatría, el programa no ha dejado de existir formalmente, pero ha perdido a sus cuadros profesionales más valiosos debido a la no renovación de contratos. Estos especialistas eran los encargados de articular una red federal que conectaba el diagnóstico en el interior del país con las camas críticas en centros de referencia como el Hospital Garrahan o El Cruce.

Una red federal en peligro

La preocupación no es menor: Misiones se ubica entre las provincias con mayor incidencia de estas patologías en el país. La red, que ahora se ve debilitada por las políticas de ajuste del gobierno nacional, permitía que un niño diagnosticado en la tierra colorada tuviera asegurado un quirófano y una terapia intensiva en Buenos Aires o Corrientes de manera inmediata.

«Perder esta red articulada es un retroceso. Antes, el centro coordinador gestionaba el hospital receptor y la logística; ahora nos enfrentamos a la incertidumbre de tener que gestionar directamente con cada hospital», lamentó la especialista.

El compromiso de la provincia

Actualmente, entre cinco y diez pacientes misioneros son derivados mensualmente para cirugías fuera de la provincia, mientras que unos 2.000 niños y adolescentes reciben seguimiento continuo. Ante el retiro del Estado nacional en su rol de articulador, la Dra. Woloszyn llevó tranquilidad a las familias asegurando que la atención local no se detendrá.

El desafío será mayúsculo. Sin el respaldo pleno del programa nacional que el presidente ultraderechista ha decidido desarticular en sus recursos humanos, Misiones deberá redoblar esfuerzos administrativos y médicos para que ningún niño quede sin su tratamiento. Mientras tanto, los profesionales instan a las embarazadas a no abandonar los controles preventivos, reafirmando que, a pesar del contexto nacional, los hospitales provinciales permanecen operativos y en alerta.