Argentina / Economía / Sociedad | Alerta roja en las finanzas familiares: 60% de los hogares sobrevive a base de deuda

La economía doméstica en Argentina ha entrado en una fase de locura financiera: ya no se trata de llegar a fin de mes, sino de cuánto crédito se necesita para no hundirse. Un reciente y demoledor informe de la consultora Focus Market revela que 6 de cada 10 hogares en el país están atrapados en una espiral de deudas que ya suma la astronómica cifra de $39 billones.

Lo que antes era un recurso de emergencia se ha convertido en el único motor de supervivencia para familias que ven cómo su poder adquisitivo se pulveriza frente a una inflación que no da respiro, obligándolas a hipotecar su futuro para cubrir el presente.

El estudio describe un cambio de paradigma desesperado: el salto masivo hacia el sistema bancario ante el agotamiento de los ahorros y los préstamos informales. En apenas dos años, el porcentaje de hogares con deuda bancaria saltó del 41% al 55%, con un monto promedio que hiela la sangre: cada hogar endeudado debe, en promedio, más de $5,7 millones. Si en 2023 la deuda representaba poco más de un salario promedio, hoy esa carga se ha disparado hasta alcanzar casi 3,5 salarios, una mochila de plomo que asfixia cualquier intento de recuperación económica familiar.

Pero el dato que realmente enciende las alarmas de una «bomba de tiempo» financiera es el colapso en la capacidad de pago. En solo doce meses, la morosidad en el sistema se cuadruplicó, pasando de un manejable 2,7% a un preocupante 10,6%. La gente está dejando de pagar: uno de cada ocho pesos prestados en créditos personales ya está en situación de mora, y el incumplimiento en las tarjetas de crédito saltó del 2% al 11%. Estamos ante una sociedad que está usando el plástico no para comprar bienes, sino para financiar la comida y los servicios básicos, cayendo en una trampa de intereses de la que es casi imposible salir.

La magnitud del desastre es tan evidente que el impacto ya llegó al Congreso Nacional, donde se apilan 18 proyectos de ley que buscan, de manera urgente, establecer moratorias y mecanismos de reestructuración para hogares sobreendeudados. Es el reconocimiento oficial de una crisis total: cuando el 31,9% de los préstamos menores ya están en situación irregular, el sistema está avisando que el límite de resistencia social se ha traspasado. La baja de tasas de interés puede ser un paliativo, pero sin estabilidad macroeconómica, el crédito es solo un respirador artificial para una economía familiar que se queda sin aire.

En este escenario de crisis total, la dependencia del financiamiento ha dejado de ser una herramienta para convertirse en un síntoma de una enfermedad estructural profunda. Con deudas que crecen a un ritmo infinitamente superior al de los sueldos, el país se enfrenta a un desafío inédito: cómo desarticular una maraña de pasivos que hoy tiene a millones de argentinos como rehenes de los bancos. La radiografía es clara y aterradora: Argentina es hoy una nación que, para seguir funcionando, ha tenido que poner su propia vida cotidiana en cuotas que ya no puede pagar.