La industria manufacturera en «caída libre»

Los datos afirman la severa crisis que atraviesa la industria argentina bajo el Gobierno libertario.
Al cumplirse 24 meses de la administración libertaria, el sector fabril muestra signos de agotamiento frente a la apertura de importaciones y la persistente caída del consumo interno. La variación mensual desestacionalizada respecto de octubre fue del -0,6%, lo que representa el quinto mes consecutivo de retroceso o estancamiento.
Sector Industrial (Nov 2025) – Variación Interanual
Productos textiles: -36,7%
Aparatos de uso doméstico: -39,7%
Vehículos automotores : -23,0%
Productos de metal: -18,6%
Maquinaria y equipo: -17,9%
Alimentos y bebidas: -7,8%
Este escenario se da en un contexto donde el acumulado de los dos años de gobierno arroja una balanza negativa para las pequeñas y medianas empresas. Durante 2024, la industria ya había caído un 9,4%, y aunque 2025 mostró una leve recuperación acumulada del 2% hasta noviembre, el fuerte frenazo del último trimestre sugiere que la reactivación en «V» prometida por el gobierno no logró consolidarse en el sector productivo.
Construcción: el impacto del ajuste fiscal

La realidad es imposible de ocultar pese a la retórica libertaria.
El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) reflejó una de las peores cifras mensuales desde octubre de 2024, con un hundimiento del 4,1% mensual. La parálisis de la obra pública, sostenida como bandera de ajuste por el presidente ultraderechista Javier Milei, ha impactado directamente en el consumo de materiales vinculados a la vivienda y la infraestructura urbana.
Ladrillos huecos: Cayeron un 19,3% interanual.
Pisos y revestimientos cerámicos: Retrocedieron un 15,0%.
Placas de yeso: Bajaron un 9,0%.
La única excepción notable fue el asfalto (+17,6%), impulsado principalmente por obras viales muy puntuales o el mantenimiento de corredores de exportación, lo que refuerza la tesis de una «economía a dos velocidades»: una que crece ligada al extractivismo y otra que se hunde ligada al mercado doméstico.
Dos años de gestión: empresas cerradas y «uberización» laboral
A lo largo de estos dos años, la política económica ha generado un cambio drástico en el tejido empresarial argentino. Informes privados citados en el análisis del INDEC sugieren que desde el inicio de la gestión han cerrado más de 18.000 microempresas y cerca de 600 PyMEs.
La capacidad instalada de la industria opera con altos niveles de ociosidad, y las expectativas para el trimestre diciembre-febrero son mayoritariamente negativas: el 68,5% de las constructoras privadas no prevé que la actividad mejore en el corto plazo. El resultado es un proceso de «uberización» del trabajo, donde el empleo formal perdido en fábricas y obras es reemplazado por modalidades de autoexplotación e informalidad ante la falta de motores claros de crecimiento industrial.

